2009/06/17

Garrido: Perpetua a sus Asesinos

Prisión perpetua para los asesinos de Garrido

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de San Isidro condenó ayer a prisión perpetua a la pareja que asesinó de cuatro balazos al policía Aldo Garrido durante un asalto en un comercio del centro de San Isidro el 17 de febrero pasado, en un fallo dictado por unanimidad y en tiempo récord, a sólo cuatro meses del crimen.
Los jueces Mario Kohan, Raúl Neu y Ariel Introzzi Truglia consideraron a Ernesto David Luque (29) y Débora Acuña (30) coautores de un "homicidio doblemente calificado por criminis causa (matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad) y por tratarse la víctima de un miembro de una fuerza de seguridad, en concurso real con robo calificado por el uso de armas y tenencia ilegal de armas de guerra y de uso civil".
Además, Luque, quien al momento de asesinar a Garrido estaba desde hacía 15 días en libertad condicional por otra condena, fue declarado reincidente.
Tras conocerse la pena, Marta Barberis, la viuda del policía, aseguró a la prensa que estaba conforme porque "la prisión perpetua era la pena que se merecían".
"Siento un gran alivio, pero el dolor es inmenso, verlos ahí y pensar que le quitaron la vida y yo llego a mi casa y está todo vacío porque él no está; ellos lo pagarán en la cárcel", dijo en referencia a los asesinos de su pareja.
Al recordar a su marido, Barberis aseguró que "Garrido no podía matar, ni en defensa propia" y que por ese motivo "lo mataron a él".
Luque y Acuña presenciaron la lectura de la sentencia en la sala de audiencias con un gesto de resignación que parecía denotar que sabían la pena que les recaería.
Los jueces, que el miércoles habían adelantado que el veredicto era condenatorio, coincidieron al aplicar la pena de prisión perpetua con el pedido que habían hecho en sus alegatos el fiscal general adjunto de San Isidro, Eduardo Marcelo Vaiani, el fiscal de instrucción de la causa, Diego Callegari, y el abogado querellante por la viuda, Marcelo Rocchetti.
El hecho ocurrió alrededor de las 10 del 17 de febrero cuando la pareja ayer condenada ingresó al local de ropa "Kevingston" de la calle Chacabuco 361 de San Isidro para concretar un robo que resultó frustrado por el accionar de Garrido.
El caso se esclareció en menos de 24 horas gracias a que los investigadores llegaron a detener a los autores del hecho en la localidad bonaerense de Pablo Podestá siguiendo el rastro de dos objetos que los imputados dejaron en el lugar del hecho.
Se trataba de un boleto de colectivo y un llavero con la foto del hijo de 5 años de la pareja que fue reconocido por autoridades de un jardín de infantes que le aportaron a la policía el domicilio de los sospechosos, donde los detuvieron y hallaron el revólver calibre 32 y la pistola reglamentaria del policía.
Garrido (61), que tenía el grado de teniente y fue ascendido a capitán post mortem, era un policía muy querido por los 30 años que llevaba custodiando la zona y su muerte causó consternación en los vecinos y comerciantes del centro de San Isidro que le rindieron varios homenajes y juntan llaves para realizar un busto de bronce para recordarlo.

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