El Valle de la Luna: Patrimonio Natural de la Humanidad
El Valle de la Luna cumplio va a cúmplir 9 años como Patrimonio Natural de la Humanidad, título que comparte con la riojana Talampaya y que les otorgó la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el 29 de noviembre de 2000.
Situado a 340 kilómetros al norte de la capital sanjuanina, Ischigualasto o Valle de la Luna es considerado el yacimiento paleontológico de mayor relevancia científica.
En sus 62.946 hectáreas hay restos de vertebrados del tipo de los rincosaurios, dicinodontes, tocodontes y otros, que habitaron el lugar hace más de 225 millones de años, a partir del período Triásico de la Era Mesozoica.
En un sorprendente paisaje desértico, que el paso del tiempo esculpió en forma antojadiza, se pueden observar también formaciones arcillosas denominadas "El Gusano", "La Esfinge", "El Submarino", "El Hongo", o la "Cancha de Bochas".
Además, se encuentran testimonios culturales que están presentes en petroglifos (inscripciones y dibujos en las rocas), puntas de flecha, morteros, y otros elementos de piedra que pertenecieron a civilizaciones precolombinas, que habitaron la zona hace unos 1200 a 1400 años.
En 1975 el gobierno de La Rioja creó el Parque Provincial Talampaya; en 1997, a través de una ley, fue declarado Parque Nacional; y en 2000, Patrimonio Natural de la Humanidad.
Pero con el Valle de la Luna, nada fue así de fácil: sólo el empeño de Emilio Romero, periodista y locutor jubilado, lo hizo posible, ya que fue quien, tras una paciente investigación de varios años, encontró los títulos y certificados que la UNESCO exigía para otorgarle la distinción que hoy posee.
También jugó en esto un gran papel el geólogo y paleontólogo William Sill, quien propuso crear allí una zona bajo protección, lo que dio lugar el 3 de noviembre de 1971 a la creación del Parque Provincial; y 29 años después, quien impulsó ante la UNESCO que fuese declarado "Patrimonio Natural de la Humanidad".
Aunque dos gobernadores enviaron al Congreso sanjuanino un pedido de reconocimiento a los esfuerzos de Romero, nunca se logró que los diputados lo trataran.
Pero el periodista guarda con orgullo una carta firmada por Sill, que dice: "Quiero agradecerle su colaboración en el largo y minucioso trabajo relacionado con la presentación de la propuesta de Ischigualasto-Talampaya como sitio de Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO".
"Si no hubiera tenido esos certificados, no se podría haber hecho la presentación", culmina la misiva del paleontólogo. Y con eso a Romero le basta.
(Telam)

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